Le Mort

 

mort_kunstler_usa_1

Hay seis millones de formas de morir,

Cinco millones novecientos noventa y nueve mil

razones sobran”

Kirubba.

 

Se cuenta que la palabra “Woman” en inglés, para traducir mujer, surgió de un incidente de carácter histórico. Después de Dios crear al hombre, y al este sentirse solo entre los animales, le fue entregada una compañera que, al verla, exclamó “¡Wo! Man”. Porque la mujer más que otra mitad, o persona de compañía, fue creada, no para caminar atrás del hombre, ni delante de él, sino para que juntos recorrieran el paraíso y a su salida, el camino tortuoso llamado vida.

Relato cierto o no, jocoso o ácido, hay una verdad inherente: somos seres vivos, entre otros seres vivos, que merecemos respeto, porque intentamos sobrevivir y encontrar puntos de convergencia para alcanzar la felicidad, la igualdad y el amor terrenal. Por ello es que la vida humana, en todas sus formas, debe ser respetada, conservada con celo, independientemente si hay una filosofía o ética del ser que determine dónde comienza la existencia o dónde debe terminar.

El asesinato, homicidio, feminicidio y otras muertes a contra de la voluntad del individuo deben ser repudiadas, por más que la cultura homicida haya sido impuesta bajo ideas de luz, como, por ejemplo, los clubs misántropos, misóginos, pedógenos fundados en la ilustración, o las teorías maltusianas eugenésicas y otras ecuaciones de destrucción basadas en argumentos lúcidos.

La razón no ha llevado al hombre a una mayoría de edad, sino a una justificación de la violencia como medio para imponerse o subyugar los seres y las cosas. Hay que ser realistas. El mundo, para dar muestras de civilización, debe erradicar toda forma de violentar y barrer la vida.

Los infructuosos intentos humanos de mantener el orden en una sociedad, y su versión exagerada de control, provienen del anhelo de regresar al primer día, cuando se creó el mundo (sea la versión hebrea, babilónica o griega) y la vida humana era perfecta, o al menos mientras estuvo libre de muerte, violencia y destrucción.

Es una mala concepción antropológica creer que la guerra es el motor de la civilización, porque la palabra guerra en sánscrito, es “deseos de tener más vacas”, igual que dinero significa “cabeza de ganado”. Simplemente, es el deseo de hacer el mal al otro para propia satisfacción del “yo”. Un yo estéril, pobre, sin frutos y desgraciado. Ya lo dijo alguien: “la historia es criminal”.

Conservar el orden en las ciudades no es sinónimo de progreso, si fuera así, viviríamos no como el primer día, sino como el último, y en este último eón solo hay desorden y caos, porque la ambición humana conduce inevitablemente hacia este panorama.  Por eso el futuro es una bella ilusión, un reflejo que nos impulsa a anhelar, lo que en pasado se vivió: un mundo sin interrupción abrupta de la existencia.

Sin embargo, el asunto es espinoso, porque la muerte no está en la mano del asesino, o en el arma homicida, sino dentro del corazón humano. Ese centro desconocido, desde donde sale todo lo que hace daño al “otro” y que fue denunciado desde tiempos pre históricos como la fuente oscura desde donde surge el complejo concepto metafísico del mal.

Así entonces, cuando alguien asesina a una mujer, destruye una vida y al mismo tiempo otras vidas que su vientre pudo haber engendrado en el futuro. Lo peor del asesinato no es tanto que acaben con un ser vivo, como que corten una rama destinada a generar nuevas ramas, nuevos frutos y quizá nuevos árboles. Igual con los niños, igual con los hombres, igual con los animales.

Si queremos volver a la esencia de la vida, hay que luchar por erradicar cualquier tipo de muerte, sea de mujeres, niños, fetos o cualquier ser vivo que se mueve y camina sobre la tierra y que tienen los mismos derechos de gozar de los beneficios que la tierra ofrece: oxigeno, comida, abrigo, amor y felicidad.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: