Un hombre en la Venezuela de Maduro

JammM

No dos países, sino uno

José Alberto Medina Molero es un venezolano que hace parte de esos buenos opositores del gobierno del presidente bolivariano Nicolás Maduro. Es un hombre que cree que su nación debe estar al nivel económico (sino más) de los países vecinos, y que debe ser gobernado sin injerencia rusa, cubana, iraquí o ecuatoriana, o de algún otro país de corte socialista con interés particulares. Pone su esperanza en una renovación nacional. Por eso escribe; para promover un despertar ciudadano de ese letargo “chavista”. Usa la palabra en primera instancia como ciudadano para concientizar, informar, realzar la dignidad nacional y expresar que ninguna revolución social ha tenido buenos medios, ni buenos fines. La única –según algunos artículos personales- ha sido la del líder indio Mahatma Gandhi, quien en ésta máxima expresa su método revolucionario: “la verdad es el fin y el amor es el camino”.

Y J.A.M.M –como abreviaré su nombre- escribe con valentía y dignidad, porque en Venezuela usar la palabra se ha vuelto peligroso por la represión, censura, y en el peor de los casos, cárcel y condena. La ideología dominante es la que infunde tales temores. Es ella la que quiere atrofiar el sentido del habla, del expresar y pensar de una manera nacional. Y a la verdad J.A.M.M tiene mucho que escribir sobre esto y sobre la actualidad de su país: la recesión económica, la aprehensión y encarcelamiento de políticos contrarios al oficialismo, la fuga de capitales nacionales tanto humanos como económicos, la violencia partidista, la falta de unidad de una patria grande y noble, ahora resquebrajada por las doctrinas políticas de líderes seudo-carismáticos.

Escribe en y sobre este contexto asumiendo una actitud ética ante los problemas sociales y políticos; utiliza las ideas y las palabras para intervenir en la vida pública. La entereza de su humanidad consiste en mantener su crítica y opinión aunque el gobierno se incomode. Al final no está sólo, casi la mitad de habitantes de Venezuela mantienen coherencia, convicciones éticas y una posición política de oposición al gobierno de Nicolás Maduro. Todo problema político es ante todo un problema moral. De ahí su compromiso escritural.

Días antes del 14A venezolano escribía en el periódico el “Correo del Caroní” algunos artículos profundos sobre la necesidad de votar electoralmente bien, para elegir un buen destino político nacional. Después del 14A y del “fraude” como le llama con razón y fundamento, sigue escribiendo desde la misma óptica: Venezuela debe ser una sola nación, no dos sectores ideológicos rivales. Una nación, un espíritu, un país más justo. Claro que entiende que un gobierno no debe carecer de oposición, pero en Venezuela (en la que le tocó vivir y en la que vive) el oficialismo parece querer anular la oposición de una manera violenta y represiva, como lo fue de igual forma, las devastadoras dictaduras de otrora en Latinoamérica: Ríos Montt en Guatemala, Pinochet en Chile.

Atrapar instantes, durezas, soledades

Jamm Bogotá

Por otra parte, el J.A.M.M ciudadano, antecede al J.A.M.M escritor. Una vez me confesó que no era periodista, sino escritor. Lo acepté, pero sé que fue una modestia, porque todo buen escritor tiene algo de periodista. Rodolfo Walsh fue una muestra de ello, igual que Gabriel García Marqués, Vargas Llosa o Hemingway. Como escritor, es uno que plasma en letras con un argot claro, mitad venezolano, mitad latinoamericano, todo un mundo de historias, relatos cortos, cuentos, ensayos, con un énfasis humano, sensible y hasta diría sin exagerar, universal. El mismo dice en la presentación de su obra “Cuando uno pretende escribir, y crea personajes, que se debaten como nosotros en las aguas, en ocasiones fangosas, de la vida, está efectuando un acto que para bien o para mal es trascendente”. Palabras acertadas ya que su acercamiento literario es como sugiere “atrapar instantes, durezas, soledades”.

Su primera compilación son veintitrés relatos cortos, trabajados con una prosa que no exige ser interpretada, sino vivida, experimentada, porque se puede llegar a sentir las vibraciones y pálpitos de uno que escribe como si necesitara una catarsis acuciantemente. Escritos bellos –solo por mencionar algunos- como “En el banco” donde una mujer se encuentra con sus fantasmas: los recuerdos. Lo que lleva a pensar que no tenemos recuerdos, sino que ellos nos tienen a nosotros, porque no podemos desprendernos de ellos por mucho que lo intentemos. La imagen de la mujer en el banco es tan profunda como los recuerdos que se abren ante tal ser.

O el relato “Sin Ella” que se abre ante el lector con una cita del escritor venezolano Vicente Gerbasi y que gira en torno a una verso del escritor Jesús Arriaza: “…se desvanece lo irreal/ persistes en la terca bruma/ de esta nada que soy…” un relato con un tinte kafkiano, surrealista, y porque no decir también, una mezcla entre el realismo de Balzac y el nihilismo de Sartre. Frases como: “le dolió el pecho, como si fuese atravesado por un ácido comentario” o “al principio, no dio entrada a la angustia, ésta lo miraba, divertida desde la esquina norte de la vieja iglesia” o este verso que enseña riqueza lingüística “su terror aumento cuando justo a los treinta días de haber desaparecido ella, comenzaron a desaparecer sus manos. Al menos a la vista, pues seguían allí, temblorosas, húmedas, como unas gordas mariposas”.

Otro texto maravilloso es “Las tres versiones de Blas”, un relato sobre el artista escritor que busca la obra perfecta, acabada, y que por medio de la aventura literaria se desespera, curiosea, persigue la obra cumbre, esa que parece nunca conseguir. Una odisea muy al estilo de Flaubert –el rentista con talento como le llamaba J.P Sartre- que para buscar la palabra precisa y perfecta le fue necesario dedicar su vida entera. Blas da la sensación de emprender literariamente una empresa tan ardua como lo fue (y los sigue siendo) la búsqueda del eslabón perdido darwiniano, o la búsqueda de la partícula de Dios. Aunque Blas, el protagonista, entiende, que un medio para tal empresa es la aventura como camino de la creación, porque las palabras por su carácter polisémico son arena movediza; Blas es un alucinado por la palabra, está arrebatado por el decir, por el escribir, por el “empalabrar”. Quien incursiona contemporáneamente en tal empresa (la búsqueda de la obra perfecta) se convierte en un “Blas” que vive para intentar empeñarse en el oficio de la creación y la belleza que no se detiene jamás. Ni Joyce, ni Kafka, ni Proust, ni Valery, ni Borges u otros, llegaron a tal tierra prometida de la obra acabada y perfecta.

Así, esta narración arroja la imagen de la desesperación humana de los escritores, que intentan expresarse con exactitud y terminar la obra perfecta, la obra que enlace lo que varios escritores de varias épocas plasmaron por partes en sus novelas y filosofías.
Y por último una serie de narraciones cristianas: “la geografía de Simeón”, “De cómo Ruth le conoció”, “Simón”, “Lidia” redactadas en diferentes años, que por un momento parece uno leer algo muy propio de Charles Péguy, Psichari, o Claudel. Representaciones cristianas con figuras contemporáneas y hechos actuales. También hay una peculiaridad en estos últimos relatos – quiero ser honesto- y también casi que una casualidad, el ver acá ese maravilloso estilo que manejó en otrora el escritor español Manuel Vicent con su libro “La balada de Caín”. Obra premiada en Europa.

La belleza del verso

JammMall

A Jamm lo que le importa ante sus “ojos”, no son las causas que se defienden, sino el estilo con que se defienden. Todas las causas son válidas, pero sus escritos son verdaderos testamentos que contienen una prosa que se adhiere a la realidad humana. Por eso sus personajes son tan reales, que a veces las palabras, especialmente los diálogos, y los pensamientos de estos, se segregan del resto y cobran existencia propia como si fuéramos nosotros los protagonistas. Porque J.A.M.M no es un escritor, sino un hombre que necesita escribir para existir como persona, en otras palabras es más que un escritor.

La profundidad de sus escritos radica en esto, en que cada frase vale literalmente y cada una de ellas significa de por si algo, que parece estar dentro de nosotros y que J.A.M.M lo describe muy bien. El contenido de su obra dice mucho de su persona. Escribe porque su época se lo exige, en una contingencia inherente de cada escritor y su tiempo. También lo hace porque es una forma de cumplir con su destino, al dejar su vida entre el ciudadano, el trabajador y el escritor. Tres facetas simétricas que resumen su vida.

Sinceramente me pregunto ¿cuándo escribe tan profundos relatos? Es claro que desconozco su contexto inmediato, pero lo que sí puedo asegurar es que para tales escritos, es necesario, sino fundamental, profundidad de espíritu, agudeza literaria y conocimiento, al menos de los rudimentos básicos de la vieja naturaleza humana. Quizá puede ser muy premeditado lo que puedo decir, pero creo encontrar en algunos apartes de sus relatos, una especie de filosofemas, escritos profundos que no solo dicen algo, sino que invitan a pensar más allá de los límites del texto. Relatos que hay que leer detenidamente, por el placer de la lentitud y el detenimiento, dejando que las palabras se conviertan en ideas y las ideas en carácter, por eso quien lee a J.A.M.M queda profundamente afectado por una belleza intrínseca del texto plasmado.

Entre los presupuestos de J.A.M.M no es menor la fundamental relación entre el texto y el lector. Sus textos pretenden que no exista entre ellos y el lector una distancia constante; agitan de tal modo las afecciones del lector que éste tiene que darse cuenta –por un retrato tan fiel de lo humano- de que es un ser sensible, un ser político y un hombre con un destino que día a día enfrenta su existencia.

Un comentario sobre “Un hombre en la Venezuela de Maduro

Agrega el tuyo

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: